No siendo la residencia en sí misma un centro específico de rehabilitación, el residente, siguiendo la pauta médica, puede realizar ejercicios para su rehabilitación o mantenimiento, con supervisión y ayuda de una fisioterapeuta profesional.
 





La rehabilitación de funciones se puede llevar a cabo con la ayuda de diferentes aparatos y utensilios de los que está dotado el gimnasio.